Hace una semana se realizó la XXXII edición de los Premios Soberano, los cuales fueron producidos por la experimentada y exitosa Edilenia Tactuk por tercera ocasión, a la que le corresponde otra entrega y con opción a una tercera.
Todo bien hasta ahí, el público pudo ver toda la producción y podemos apostar que los errores que sucedieron, no se hicieran de una manera premeditado. Sucede que un equipo de producción podría compararse con equipo de Gobierno, no pones personas desconocidas en los puestos claves, porque necesitas de gente de confianza para que todo salga bien.
De vez en vez surge la famosa teoría de la conspiración, algo que es muy fácil de plantear, pero a la vez pocos pueden demostrar. La conspiración implica recursos humanos, recursos técnicos y por supuesto los recursos económicos, existía un plan desde la licitación de los productores el pasado año, luego sigilosamente se fueron introduciendo en la producción, aguardando y fraguando todo lo que iban a poder realizar cuando llegara el momento de realizar la conspiración.
Quiere decir que los baches que se vieron en televisión, los micrófonos abiertos cuando no debían, los fallos en los videos, la larga duración, el manejo de cámaras, los asientos vacios y demás hechos, todo eso fue planeado por un grupo que se empeñó en llevar a cabo tal conspiración y que nadie hasta el sol de hoy se ha atrevido a denunciarlos a sabiendas de que sería una labor de inteligencia sencilla y de fácil alcance dar con los conspiradores.
De ser así, esperamos que se aclare este “boicot”, de lo contrario, voltear la página y apostar a que la próxima entrega de los premios será a la altura de lo que nos tiene acostumbrados la productora Edilenia Tactuk. No se ataca a los propios errores, se ataca a los enemigos que se aprovechan de estas faltas”, Kurt Tucholsky.
NewsLifeRD by Moisés Balbuena














