Para muchos artistas (incluyendo nuevos y viejos), el trabajo con los medios solo incluye enviar notas de prensa del lanzamiento de un nuevo tema y en casos extremos de un disco nuevo, también cuando hacen unos “concierticos” en discotecas en el extranjero, de donde vienen diciendo que tuvieron un éxito rotundo y luego vemos los videos en las redes donde solo están ellos y dos o tres asiduos al lugar.
El caso no termina ahí, puesto que cuando ellos necesitan de los medios son incluso capaces de hacerte una llamada, enviarte un mail y hasta visitarte, con el fin de que su objetivo sea cumplido, en otros casos lo hace su manejador o “busca fiestas”, como se le conoce en estos predios. Al parecer los artistas no se han preocupado de cómo se maneja una carrera, no es posible que al momento de que un medio solicite una opinión o un aclarando de alguna información sobre él, ellos nunca puedan responder un simple llamado o llamado, es ahí cuando surgen los “busca fiestas, los cuales se hacen llamar manager en muchos casos, donde en vez de ayudar lo que hacen es totalmente lo opuesto.
Los medios son un camino de dos vías, donde uno y otro se benefician de las respectivas profesiones, entonces porque se complica tanto que cuando un artista debe dar una información con respecto a su carrera en un momento espinoso para ellos, no cuenten con un relacionista que se encargue de responder lo que ellos no se atreven, un simple comunicado de parte del artista basta para que los medios se sientan que el artista toma en cuenta nuestro trabajo, no que nos vean como algo que usan, se limpian y lo botan al zafacón cada vez que tienen la oportunidad, es momento de que empecemos a tomar en cuenta estas acciones de parte de los seudo-famosos que aquí habitan.
“Dinero, fama y más subvenciones y elogios de los superiores: formas absurdas de medir el éxito”, Camilla Läckberg.














