Luego de haber visto durante semanas las redes sociales abarrotadas de memes y comentarios sobre la nueva serie original de Netflix «13 reasons why», basada en la novela del año 2007 «Por 13 Razones» escrita por Jay Asher y adaptada por Brian Yorkey, como toda una seriéfila emprendí un viaje por la novedosa historia para ver por qué se había armado tanto escándalo por el drama de misterio.
«13 reasons why» se centra en la historia de Hanna Baker, una adolescente que se suicida luego de experimentar una serie de acontecimientos que fueron marcando sus días de vida.
El personaje, decide grabar 13 casettes, -si de esos que yo utilicé y muchos de ustedes también, para escuchar desde un walkman o radio a nuestros artistas favoritos, ese «artefacto» antiguo que ya no se usa, sí ese mismo- para decirle a cada uno de sus compañeros por qué son culpables de su muerte, un mensaje a esas personas que sin querer o queriendo aportaron a la decisión de la adolescente.
Empecemos por el principio, desde mi punto de vista, la historia se cuenta de una forma distinta, esa idea de querer mezclar lo moderno con lo «antiguo» como es el trasladarnos a aquella época en la que las cintas eran el medio preferido para las grabaciones me parece interesante, el hacer un llamado en los episodios a entender que las redes sociales nos han vuelto acosadores, porque de una u otra manera «llevamos la vida» de los demás a través del seguimiento de sus redes, simplemente genial.
Como una imagen puede dañar la reputación de una persona, como los chismes caminan solo y cada persona tiene una versión distinta de una sola historia.
Tocar un tema preocupante como es la depresión, falta de atención, bulling, muerte, violación y el suicidio, es un llamado de atención a los adultos y los mismos adolescentes a que estemos más pendientes de quienes están a nuestro alrededor, pues no siempre el que necesita ayuda la pide y las miradas y acciones dicen más que las propias palabras…
El sentimiento de culpabilidad es la base principal de la historia, pues cada personaje se preocupa por escuchar las cintas para saber por que influyeron en la decisión de Hanna, y de esta manera la culpa invade su mente y cuerpo. Intentan ocultar la situación, no sin antes sentirse, aunque muy en el fondo, culpables por lo sucedido y con el miedo de que la verdad salga a La Luz.
Pese a que se cuenta de una forma interesante, y las imágenes del pasado se unen al presente con un cambio de color en pantalla o marcas en el cuerpo de los personajes, hay partes de la historia que no quedan muy claras…
Quizá imágenes muy explícitas que nos hacen pensar: si es un llamado de atención para los jóvenes quizá alguno que se encuentre muy confundido puede pensar que el suicidio es una opción, es por ello que es importante estar pendiente de quienes nos rodean, pues repito nuevamente, los gritos de auxilio muchas veces son susurros que en ocasiones no escuchamos.
Uno de los mensajes que me dejó la serie es que las palabras hieren y es muy posible que el llamar: gorda, fea, flaca, bruta, entre otros calificativos, puede afectar de manera distinta a la personas… evitemos el bullyng, no ofendamos a las personas, pues un mal día y una serie de acciones concadenan acontecimientos difíciles para muchos.
La ficción, hace un intento muy interesante del proceso comunicativo llamado transmedia, al incorporar la red social Instagram dentro de la comunicación de la historia. No, no se trata de la cuenta de la serie, sino que cada personaje posee su cuenta de Instragram. Recordemos que el transmedia es un proceso que implica la interacción por parte del usuario y con cada comentario generado el seguidor de la cuenta puede decidir qué giro le da a la historia, pues en «13 reasons why» no necesariamente se da este último paso, pero le aplaudimos la interacción con el usuario por parte de los personajes.
¿Tu ya conoces las 13 razones?
















